Cómo seleccionamos a los mentores
Quién es un mentor de Laboratorio
Poder Real
En Podera no trabajamos con “profesores” en el sentido tradicional. Trabajamos con mentores de poder responsable. Personas que no solo conocen de teoría, sino que han vivido el poder en carne propia: en empresa, en emprendimiento, en lo público, en tecnología, en negociación, en contextos complejos.
Poder Real
Al mismo tiempo, sabemos que trabajamos con niños y adolescentes, no con adultos. Eso significa que el mentor que ponemos delante de tu hijo tiene que cumplir una doble condición muy poco frecuente:
saber de poder real y saber tratar con jóvenes con respeto, firmeza y criterio.
Por eso, la selección de mentores en Podera es uno de los procesos más cuidados de toda la escuela. En la práctica, rechazamos a mucha más gente de la que aceptamos. No porque no sean “buenos profesionales”, sino porque no encajan con la combinación de competencia, carácter y ética que exigimos.
Qué es un mentor Podera (y qué no es)
Un mentor Podera no es un profesor que “explica temas”. Tampoco es un motivador que lanza frases bonitas y vídeos inspiracionales.
Es una persona que:
- Ha tenido que tomar decisiones reales, con consecuencias.
- Entiende de poder, de conflicto, de presión, de estrategia, de resultados.
- Ha visto el lado luminoso y el lado oscuro del poder.
- Y está dispuesto a enseñar a los alumnos no solo lo que sabe, sino cómo lo sabe y qué precio han tenido sus decisiones.
- A la vez, un mentor Podera no puede ser alguien que “usa” a los alumnos para reforzar su propio ego o para compensar frustraciones. El centro de la experiencia no es el mentor, son los chicos.
Por eso buscamos perfiles con:
- Capacidad de escuchar y leer bien a un niño o adolescente.
- Cierto nivel de humildad: pueden tener un gran currículum, pero saben adaptarse al nivel del alumno.
- Firmeza sin humillación: son capaces de exigir sin faltar el respeto.
- Claridad al marcar límites éticos: explican no solo “qué se puede hacer”, sino “qué no vamos a hacer aquí”.
Criterios básicos para ser mentor Podera
Detrás de cada mentor hay una serie de filtros muy claros. No se trata solo de títulos o años de experiencia. Se trata de responder con hechos a varias preguntas:
01
¿Sabe de lo que habla?
Queremos personas que hayan trabajado con poder real en ámbitos como empresa, emprendimiento, estrategia pública, instituciones, diplomacia, tecnología, IA, ciberseguridad, medios, conflictos, negociación, etc. No buscamos expertos generalistas en todo, sino gente con profundidad real en algo.
02
¿Está alineado con el concepto de poder responsable?
Esto es innegociable. Nos interesan mentores que entiendan que el poder sin ética es peligroso, y que el poder sin rigor acaba dañando a otros. Evaluamos su forma de hablar del éxito, del dinero, de la influencia, de la política, de los rivales, de los errores, de la vulnerabilidad. Si detectamos cinismo, desprecio o un enfoque manipulador, no continúa.
03
¿Sabe trabajar con niños y adolescentes?
No basta con ser un gran profesional. Una persona que no tolera la duda, el caos, las preguntas incómodas o la intensidad emocional de un adolescente no es apta para Podera. Observamos cómo reacciona ante preguntas desafiantes, faltas de foco, pequeños retos de autoridad, y si sabe poner límites sin ridiculizar.
04
¿Comunica con claridad y sin infantilizar?
Un mentor Podera debe ser capaz de explicar temas complejos con palabras sencillas, sin bajar el nivel, pero sin perder al alumno. En Polaris y en los Másters, además, debe ser capaz de sostener debates de alto nivel y de tratar a los alumnos como jóvenes adultos.
05
¿Su trayectoria personal es coherente con lo que queremos enseñar?
No buscamos vidas perfectas, pero sí cierta coherencia. Nos importa cómo ha gestionado fracasos, qué ha hecho cuando ha tenido poder sobre otros, cómo habla de sus antiguos equipos, de sus jefes, de sus colaboradores, de sus rivales. Un mentor que desprecia sistemáticamente a otros no encaja en Podera.
El proceso de selección: varias capas de filtro
Seleccionar un mentor Podera no es una entrevista rápida. Es un recorrido en varias fases, cada una diseñada para detectar cosas diferentes.
Revisamos formación, experiencia, sectores en los que ha trabajado, tipo de responsabilidades que ha tenido. Aquí buscamos señales de contacto real con el poder: responsabilidad sobre equipos, presupuestos, decisiones estratégicas, proyectos complejos, contextos de conflicto o cambio.
en la que no solo revisamos su currículum, sino cómo piensa. Le planteamos dilemas éticos reales, le pedimos que nos cuente decisiones difíciles que ha tomado, le preguntamos por errores importantes que haya cometido y cómo los gestionó. Nos interesa ver si su discurso es honesto o puramente autojustificativo.
En ella debe plantear cómo trabajaría un tema concreto con alumnos de una edad específica: cómo explicaría el problema, qué dinámica usaría, qué riesgos ve, qué límites pondría. Esto nos ayuda a ver si sabe aterrizar su experiencia al aula de Podera, y si entiende la diferencia entre impresionar con una charla y entrenar capacidad real en los alumnos.
Aquí tiene delante a un grupo pequeño (real o simulado) y un mentor sénior de Podera observa:
cómo abre la sesión, cómo gestiona silencios, cómo responde a una provocación leve, cómo maneja a quien domina demasiado el grupo, cómo trata a quien se equivoca. No buscamos espectáculo, buscamos capacidad de sostener la sesión sin perder humanidad ni rigor.
No entra en Podera un mentor porque “le haya caído bien” a una persona. El equipo discute, comparte impresiones, contrasta señales de alarma o de encaje. Si hay dudas serias en ética, carácter o estilo, se frena el proceso.
Formación interna en metodología Podera
Incluso los mejores profesionales no llegan a Podera “sabidos”. Una vez seleccionados, los mentores pasan por una formación interna donde trabajamos:
- El marco de poder responsable que define Podera.
- Las diferencias profundas entre Fundamentos, Exploración, Laboratorio, Polaris y Másters.
- Cómo se diseñan casos y Capstones en nuestra escuela.
- Cómo se construye y alimenta el Portafolio Podera del alumno.
- Cómo se da feedback a un niño o adolescente sin etiquetarle, pero sin edulcorar la realidad.
En muchos casos, los nuevos mentores comienzan co-facilitando con mentores veteranos, especialmente en Laboratorio y Polaris. Durante ese tiempo, se les observa, se les acompaña y se les devuelve feedback muy concreto. Solo cuando vemos que se mueven con soltura dentro del estilo Podera pasan a asumir mayor autonomía.
Diferencias por edad y nivel
No todos los mentores sirven para todas las edades. Intentar que una persona brillante en Polaris baje a Fundamentos sin sensibilidad pedagógica sería un error.
01
Fundamentos (6–8) y Exploración (9–11)
seleccionamos mentores con una combinación muy especial: capacidad para entrar en el mundo de los niños, tomar en serio sus problemas, hablar su idioma y, al mismo tiempo, no convertirse en animadores ni en amigos. Son adultos claros, firmes, cálidos, que ayudan a ordenar emociones, carácter, respeto, primeros límites y primeras decisiones.
02
Laboratorio (12–14)
necesitamos mentores capaces de sostener la intensidad del preadolescente. Personas que hayan vivido conflicto, presión y cambio; que entiendan lo que es liderar grupos difíciles, gestionar egos, lidiar con frustración. Deben tener mucha cintura para lo digital, redes sociales, IA, grupos online, porque ese es el entorno real en el que los alumnos se están formando.
03
Polaris (15–18)
en los Másters buscamos perfiles con peso específico en su campo: fundadores, directivos, estrategas, tecnólogos, perfiles de políticas públicas, expertos en negociación, perfiles con experiencia internacional, etc. Aquí el mentor debe estar preparado para hablar
Supervisión, feedback y salida si no encaja
La selección no termina cuando el mentor entra. En Podera hay una cultura clara: nadie tiene plaza vitalicia.
Observamos sesiones de forma periódica, revisamos cómo responden los alumnos, recogemos feedback de las familias cuando procede y analizamos cómo ese mentor se relaciona con el resto del equipo. Si detectamos incoherencias serias (en ética, en trato, en rigor), trabajamos sobre ellas. Y si no se corrigen, el mentor deja de formar parte de la escuela.
Esta lógica es importante que la familia la entienda: ser mentor de Podera no es un título que se obtiene una vez. Es una responsabilidad que hay que honrar continuamente.
Diversidad de trayectorias, unidad de criterio
Nuestros mentores no se parecen entre sí en biografía, sector o país. Encontrarás perfiles que vienen de:
- Entornos de empresa y emprendimiento.
- Políticas públicas, think tanks, instituciones, consultoría estratégica.
- Mundo tecnológico: IA, datos, ciberseguridad, producto digital.
- Ámbitos de negociación internacional, diplomacia, mediación, organismos multilaterales.
- Periodismo, comunicación estratégica, campañas, análisis de opinión pública.
Buscamos precisamente esa diversidad porque el poder se expresa de maneras muy distintas en la realidad. Sin embargo, bajo esa diversidad hay una unidad de criterio:
todos comparten la idea de que el poder sin ética es peligroso, que el rigor importa más que el ruido, que el mérito no es solo talento sino carácter, y que educar a los que van a tener poder implica ponerles límites, no darles la razón en todo.
Qué significa esto para tu hijo y para ti
En la práctica, todo este proceso de selección se traduce en algo muy sencillo de explicar, aunque muy difícil de conseguir:
Cuando tu hijo se conecta a una sesión de Podera, no se encuentra con alguien que “ha leído sobre liderazgo en un libro”. Se encuentra con alguien que ha tenido que mandar, negociar, decidir, perder, ganar, rectificar, y que ahora está dispuesto a mostrarle ese mundo sin maquillarlo, pero también sin cinismo.
Y tú, como padre o madre, puedes tener la tranquilidad de que:
- No ponemos a cualquiera delante de él.
- Hemos analizado la trayectoria, la ética y el carácter de cada mentor.
- Seguimos observando y ajustando.
- Y, sobre todo, tomamos muy en serio la idea de que quien educa el poder de tu hijo tiene que ser alguien a quien le confiarías decisiones importantes en tu propia vida.
Esa es la vara de medir con la que seleccionamos a los mentores de Podera.